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¿Por qué es imprescindible un procurador en un divorcio?
16 febrero, 2026

En un proceso de separación son muchas las figuras que intervienen. Además de abogado experto en divorcios, hay un actor cuyo papel es relevante y que es desconocido por la mayoría de personas: se trata del procurador. Conocer quién es y comprender sus funciones son claves para afrontar una causa de separación o divorcio con seguridad y sin sorpresas.

La relación entre los abogados de derecho de familia y los procuradores debe ser estrecha. Trabajan de forma coordinada para asegurarse que el procedimiento se desarrolle correctamente, cumpliendo los plazos y requisitos. Esto permite evitar errores y agilizar trámites, algo muy importante si estamos hablando de divorcios contenciosos o situaciones delicadas como custodia de los hijos, pensiones alimenticias, etc.

¿Qué es un procurador?

Un procurador es un profesional del derecho que representa a una de las partes ante el tribunal. Está especializado en derecho procesal y actúa como intermediario entre el juzgado, el cliente y el abogado.

Su función principal es agilizar todo el proceso de divorcio, aligerando la carga administrativa y asegurándose de que todo se realice de forma correcta y que todos los trámites de la causa estén hechos según aparece en la legislación.

¿Cuánto cuesta un procurador?

El pago de sus honorarios corresponden a la parte representada y varían si el divorcio es de mutuo acuerdo o contencioso, o según las complicaciones derivadas del proceso. Eso sí, están sujetos a unos límites máximos y mínimos establecidos por el Ministerio de Justicia, aunque solo son un marco de referencia, no un precio obligatorio.

¿Es obligatorio el procurador en un divorcio?

La figura del procurador es obligatoria dependiendo del tipo de procedimiento en el que nos veamos inmersos. Si optamos por la vía judicial, tanto de mutuo acuerdo como contencioso, la respuesta es que sí. Se trata de una causa que se dirimirá en los tribunales por lo que se requiere de representación procesal.

Sin embargo, en los divorcios notariales, cuando no hay hijos menores ni personas con discapacidad dependientes, no es necesario procurador ni acudir a los juzgados. En estos casos, basta con la asistencia de un abogado de divorcios cuya función será asesorar sobre la opción más adecuada.

Funciones del procurador en un proceso de divorcio

En una causa de divorcio, los procuradores se encargan de que la actuación judicial se desarrolle de forma ordenada y sin errores. Son el nexo de unión entre clientes, letrados y tribunales, de tal forma que la documentación y los trámites sean correctos. Entre sus principales funciones destacan:

  • Notificaciones: estos profesionales se ocupan de que todas las comunicaciones entre las partes se efectúen de forma correcta y en tiempo.
  • Presentación de escritos: se ocupan de tener toda la documentación en regla con el objetivo de que el procedimiento se desarrolle con agilidad. Entre los documentos a presentar se encuentra la demanda, el convenio regulador, etc.
  • Cumplimiento de sentencias: una vez establecida la sentencia, se aseguran de que se cumplan las resoluciones judiciales de manera eficaz.

Diferencias entre procurador y abogado

Ahora que se entiende la figura del procurador y sus cometidos, seguro que nos asalta la duda de cuál es la principal diferencia entre ambas figuras. Grosso modo, un letrado ejerce la defensa, el asesoramiento y diseña la estrategia. Por su parte, el procurador gestiona los trámites ante los tribunales. El abogado defiende en el juicio, mientras que la otra parte agiliza el proceso controlando plazos y notificaciones.

Entender el papel del procurador en un divorcio permite afrontar el proceso con mayor tranquilidad. Saber quién interviene, qué funciones realiza ayuda a tomar decisiones y a evitar errores que pueden retrasar o complicar la separación. Informarse con antelación es una de las mejores formas de proteger tus intereses y conocer cuáles son los siguientes pasos a dar.